Compra de productos / garantías

   

 

Sí, pues el producto no es conforme, pero sólo podrá hacerlo en determinados casos.

En materia de cosméticos existe reglamentación específica sobre el contenido de la información que el productor debe suministrar al consumidor en su etiqueta. De acuerdo con la misma, en la etiqueta del producto, ya se encuentre en envase o en su embalaje, debe contener la siguiente información, con caracteres indelebles, fácilmente legibles y visibles:

  • denominación del producto;
  • nombre o razón social y dirección del fabricante o del responsable de la puesta en el mercado dentro del territorio comunitario; estas menciones podrán abreviarse siempre y cuando su abreviatura permita, en términos generales, identificar a la empresa.
  • contenido, indicado en peso o en volumen (salvo envases con menos de 5 gr./ 5 ml., muestras gratuitas y las dosis únicas);respecto a los productos preenvasados, comercializados habitualmente por conjuntos de unidades y para los que no es significativa la indicación del peso o del volumen, no será necesario indicar el contenido, siempre que se mencione en el envase el número de piezas, salvo cuando sea fácil determinar desde el exterior el número de piezas o si el producto sólo se comercializa por unidades sueltas.
  • fecha de caducidad mínima, entendiendo por tal, la fecha hasta la cual el producto, conservado en condiciones adecuadas, continúa cumpliendo su función; esta fecha debe indicarse mediante la mención «utilícese preferentemente antes de final de...» y a continuación la fecha o bien la indicación del lugar del etiquetado donde figura; estas indicaciones deberán figurar al menos en la lengua española oficial del Estado.
  • precauciones particulares de empleo; estas indicaciones deberán figurar al menos en la lengua española oficial del Estado.
  • número de lote de fabricación o referencia que permita la identificación de la fabricación;
  • país de origen si se trate de productos cosméticos fabricados fuera del territorio comunitario;
  • función del producto, salvo si se desprende de su presentación; estas indicaciones deberán figurar al menos en la lengua española oficial del Estado.
  • lista de ingredientes por orden decreciente de importancia ponderal en el momento de su incorporación, en el caso del jabón y de las perlas para el baño o de otros pequeños productos, cuando debido al tamaño o a la forma sea imposible hacer figurar estas indicaciones en una etiqueta, banda, tarjeta o nota adjuntas, deberán figurar en un rótulo situado muy cerca del lugar en el que se ofrezca a la venta el producto cosmético.

Si el consumidor recibe un producto que no contiene alguna de estas menciones, dicho producto no es conforme, y el consumidor podrá o bien rescindir el contrato o bien pedir que le sustituyan el producto por otro conforme, según los casos.

Si el etiquetado de toda la serie o clase de productos no es correcto (por ejemplo, el de todas las cremas de contorno de ojos de una determinada línea de un determinado fabricante), se entiende que el producto no es conforme con el contrato, ya que el producto podría no ser apto para el uso humano, bien porque podría causar algún perjuicio, bien porque ya no tiene las propiedades activas que lo caracterizan. En estos casos el consumidor tiene derecho a rescindir el contrato por falta de conformidad del producto, es decir, por incumplimiento del vendedor de sus obligaciones, y el vendedor debe reintegrar al consumidor el precio pagado por el producto.

Si la falta de información obligatoria de la etiqueta (la falta de mención de la fecha de caducidad, que no permite al consumidor conocer el estado del producto) sólo se produce en ese producto concreto, pero en los demás productos de la serie o clase el etiquetado es correcto, se aplicarán las normas sobre los defectos del producto y, en este caso, el consumidor tendrá derecho a la sustitución del producto por otro idéntico que disponga de la etiqueta correcta.

El consumidor puede exigir que el empresario cumpla sus obligaciones:

  1. Acudiendo a la vía judicial para obtener una Sentencia que declare el incumplimiento y le reintegre las cantidades pagadas además de indemnizarle, en su caso, por los daños y perjuicios sufridos. Si la cuantía de la reclamación es superior a 6.000 € deberá acudir a un juicio ordinario, que requiere abogado y procurador. Si la cuantía es inferior, puede acudir a un juicio verbal, que no requiere abogado ni procurador, si la reclamación es inferior a 2.000 € y que se inicia con una papeleta, menos formalista que un escrito de demanda. Véase el Formulario Juicio verbal.
  2. Solicitando un arbitraje de consumo  ante la administración competente en materia de protección a los consumidores y usuarios (la Administración autonómica, aunque algunos municipios disponen también de sistemas arbitrales de consumo). Acceda aquí al Formulario Arbitraje de Consumo 

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