Los honorarios de los árbitros y los costes administrativos.

El arbitraje privado, como solución alternativa a la reclamación judicial en primera instancia, con la excepción del arbitraje de consumo, no es gratuito y, tanto los honorarios de los árbitros, como, en su caso, los costes administrativos, deben ser pagados por las partes que se someten al mismo. El consumidor, si decide acudir asistido de un abogado, deberá pagar también los honoraros correspondientes, sin que, por lo común, quepa condenar al empresario a dicho pago, aun cuando la resolución final estime la petición del consumidor.

Por ello, es importante que el consumidor no se someta a este arbitraje de manera voluntaria, pues, entonces, estará obligado al pago de los honorarios de los árbitros y demás gastos que puedan producirse con ocasión de la gestión, o de la práctica de pruebas periciales.

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